Agradecimientos
Queremos expresar nuestro agradecimiento a todas las personas que han colaborado y han contribuido al desarrollo de este trabajo.
En especial, agradecemos las contribuciones de Juan Carlos Magarzo García, coordinador del Observatorio de las Ocupaciones del SEPE en Murcia; Alejandro Fernández Guntín, coordinador del Observatorio de las Ocupaciones del SEPE en Las Palmas; José María García Pacheco, ex coordinador de proyectos de Empleo de Patrimonio Nacional; María Aránzazu de la Escalera Barbudo, Jefa de Servicio de Escuelas Taller y Talleres de Empleo del SEPE; José Casal Sánchez, Director Técnico del Programa Experiencial TándEM ‘La Energía Solar’; Christian López, gerente de Teican Medioambiental; Yanara Medina, ex alumna proyecto TándEM y Jacqueline Díaz, alumna del programa TándEM ‘La Energía Solar’.
A todas ellas, gracias por compartir su experiencia y tiempo, haciendo posible este artículo.
Recursos gráficos: imágenes cedidas por el equipo técnico local de La Mareta
Resumen
Las energías renovables ocupan un papel cada vez más relevante en la agenda española y europea, con objetivos a corto, medio y largo plazo. Se trata de un sector emergente que necesita formación especializada y profesionales cualificados. Una hoja de ruta con la transición energética como telón de fondo, hacia la que se avanza siguiendo las directrices del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2023-2030 junto con las medidas recogidas en Ley de Cambio Climático y Transición Energética. Pero, ¿estamos realmente preparados para este reto? ¿Hay suficientes recursos, formación y personal cualificado para lograrlo?
El Servicio Público de Empleo Estatal, en colaboración con Patrimonio Nacional, impulsa el programa experiencial TándEM ‘La Energía Solar’ en La Mareta, Lanzarote. Durante 18 meses, 14 jóvenes adquirirán las competencias necesarias para obtener el Certificado Profesional de Montaje y Mantenimiento de Instalaciones Solares Fotovoltaicas, que les abrirá las puertas a nuevas oportunidades laborales.
Palabras clave:
TándEM, programas experienciales de empleo, energías renovables, políticas activas de empleo, certificados de profesionalidad, empleabilidad, transición energética, Lanzarote, economía verde, sector fotovoltaico, formación en alternancia, SEPE, energía solar, mercado laboral, La Mareta.
Abstract
Renewable energy plays a sifnificant role on the Spanish and European agenda, with ambitious goals in the short, medium and long-term. It is an emerging sector that requires specialised training and qualified professionals. A roadmap is in place, with the energy transition as its backdrop, guided by the National Integrated Energy and Climate Plan 2023–2030, together with the measures set out in the Climate Change and Energy Transition Law. But, are we truly prepared for this challenge? Are there enough resources, training opportunities, and qualified staff to achieve it?
The Spanish State Public Employment Service, in collaboration with National Heritage, promotes the TándEM experiential programme “Solar Energy” at La Mareta, Lanzarote. Over its 18 months duration, 14 young people will acquire the necessary skills to obtain the Professional Certificate Level 2 in Installation and Maintenance of Photovoltaic Solar Systems, opening the door to new job opportunities.
Introducción
Nuestro país, avanza decidida con las energías renovables, tal y como se desprende de la Ley 7/2021, de 20 de mayo, de cambio climático y transición energética en la que se establecen objetivos vinculantes con los que se pretende alcanzar en el 2050 la neutralidad climática, que significa que, en 24 años las emisiones netas de España deben ser cero y debe contar con un sistema eléctrico 100% renovable.
Instalación fotovoltaica montada por el alumnado de La Mareta, edición 2021-2023
¿Qué implica la neutralidad climática?
Significa que España emitirá una serie limitada de gases de efecto invernadero, la cual deberá ser totalmente compensada por la capacidad de absorción de sumideros naturales (bosques, océanos) o tecnologías de captura de carbono. Dicha Ley pretende que seamos un referente en sostenibilidad, siguiendo así el Acuerdo de Paris.
Dicha Ley también es tajante con respecto al combustible fósil, prohibiendo nuevas licencias de exploración de hidrocarburos y ayudas a combustibles fósiles, promoviendo la transición energética.
También se fijan una serie de objetivos para 2030, entre los que destacan la reducción de los gases de efecto invernadero al menos un 32% con respecto a 1990, alcanzar un 42% de energías renovables con respecto al uso final de la energía, lograr un 74% de la energía renovable en la generación eléctrica y mejorar la eficiencia energética al menos en un 39,5%.
Precisamente, en relación con la mejora de la eficiencia energética, la norma establece que “con la finalidad de conseguir edificios más eficientes se fomenta el uso de materiales con la menor huella de carbono posible, mejoras en la accesibilidad de los edificios, incentivos para la introducción de energías renovables en la rehabilitación de viviendas, facilitando instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo en las comunidades de propiedad horizontal y sistemas de calefacción y refrigeración de cero emisiones”.
Para alcanzar estos y otros de los objetivos, además de la citada Ley, hay una serie de instrumentos entre los que destacan:
Los planes de Energía y Clima (PNIEC)
El más reciente y en vigor es el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC 2023-2030), en el que se marcan objetivos específicos para 2030 relacionados con la energía fotovoltaica como lograr una capacidad objetivo de la fotovoltaica en suelo de 76 GW de potencia instalada para 2030.
En lo que respecta al autoconsumo, los tejados residenciales e industriales, la meta para 2030 es lograr 19 GW de potencia instalada en instalaciones de autoconsumo.
Los avances también serán significativos para la energía solar termoeléctrica, con el objetivo de llegar a los 4,8 GW de potencia. A diferencia de la fotovoltaica convencional, la termoeléctrica permite el almacenamiento térmico, lo que ayuda a suministrar electricidad incluso cuando no hay sol, contribuyendo al objetivo de 22.5 GW de almacenamiento total para el sistema.
- La Estrategia de Descarbonización a Largo Plazo (ELP 2050)
- La Ley Europea del Clima, (Reglamento UE 2021/1119) que establece el marco europeo obligatorio para los Estados miembros del objetivo de la neutralidad en 2050.
Montaje de energía solar térmica termosifón por participantes TándEM 2026
Contexto del sector
El PNIEC 2023-2030, arroja datos muy positivos de nuestro país en lo que respecta a la generación de energías renovables. Concretamente, recoge que en “2023 la generación renovable ha superado el 50% de la generación eléctrica total por primera vez en la historia, convirtiendo a España en la primera de las grandes economías europeas en conseguirlo. Contextualizando estos datos a nivel internacional, el ranking de IRENA en el año 2022, sitúa a España como el 2º país de la UE en capacidad eólica y 5º en el mundo, y el 8ª país en capacidad instalada renovable del mundo. Esta transformación conlleva impactos socioeconómicos directos muy positivos. En 2022, el sector de las renovables dio empleo a más de 130.000 personas, un 54% más que en 2018 en España, según el sector, mientras que España se sigue posicionando como una de las principales potencias industriales en las energías renovables a nivel europeo y mundial. Así, España es fabricante y exportador neto en tecnologías como la eólica, donde se posiciona como el 5º exportador a nivel mundial en aerogeneradores, o la solar fotovoltaica, donde es referente en varios segmentos clave de su cadena de valor”.
Canarias es el territorio en el que se desarrolla este programa experiencial TándEM de Patrimonio Nacional. El proyecto está financiado por el SEPE y podrá ser objeto de cofinanciación por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+). Su desarrollo se enmarca en el Convenio para la ejecución de programas de políticas activas de empleo, publicado mediante la Resolución de 10 de febrero de 2025, de la Subsecretaría del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes. Según la memoria presentada por Patrimonio Nacional, Canarias “se posiciona de forma aventajada en materia de energías renovables por sus atractivos, entre los que destacan unas condiciones favorables en cuanto a la luz solar, viento y kilómetros de costa”, tal y como se recoge en la memoria del proyecto presentada por Patrimonio Nacional.
Asimismo, también se hace mención al documento de Estrategia de Energía Sostenible, donde se recoge que, en las Islas Canarias “se plasma uno de estos escenarios a conseguir en 7 años: la mitad de la demanda eléctrica en las islas será de origen renovable: 2.036 MW con eólica; 1.314 MW con solar fotovoltaica y 30 MW del resto de renovables”.
El mejor ejemplo del archipiélago está en la isla de El Hierro, “declarada por la UNESCO como Reserva de la Biosfera y Geoparque, El Hierro tiene el orgullo de decir que es 100% renovable.
Esto no solo hace que se respete más al medio ambiente, reduciendo las emisiones de CO2, sino que ahorra a los herreños toneladas de combustible al año”, afirman desde la Web Islas Canarias: Latitud de vida, de Turismo de Islas Canarias. En este sentido, explican que “El Hierro usa la energía eólica y la hidráulica de forma combinada en la central hidroeólica de Gorona del Viento, inaugurada en 2014. Un proceso que abastece a los casi 10.000 habitantes de la isla”.
Entre sus hitos destacados, el primero tal y como se indica en la Web, “llegó cuando el 9 de agosto de 2015 utilizó durante 4 horas, y por primera vez, 100% energías renovables. Más tarde, el 25 de enero de 2018 y durante 18 días consecutivos, la Central Hidroeólica de El Hierro logró abastecer la totalidad de la demanda eléctrica de la isla”, convirtiéndose así en un ejemplo de sostenibilidad.
En la memoria de Patrimonio Nacional se explica que “el Gobierno de Canarias, ha establecido siete programas de inversión para desarrollar la parte correspondiente a las Islas del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de España, que le permitirá movilizar un volumen de inversión sin precedentes. Más de 466 millones de euros para el fomento de fotovoltaica en cubiertas, la creación de comunidades energéticas, la renovación de parques eólicos, el impulso a la movilidad sostenible o la investigación y el desarrollo. También se priorizarán la repotenciación y optimización de instalaciones renovables existentes (un tercio de la potencia energética renovable en Canarias producida por instalaciones que cuentan con más de 25 años de antigüedad)”.
El panorama energético de nuestro país está cambiando drásticamente, y con él también el mercado de trabajo, un área sensible a transformaciones y siempre muy pegado a la actualidad que debe adaptarse y estar preparado para estos nuevos retos.
Mercado laboral y brecha de cualificación
Lo principal para contar con profesionales capaces de acometer este gran reto es la formación, y para conocer de primera mano las necesidades de formación y perfiles técnicos más demandados para este sector, el Coordinador del Observatorio de las Ocupaciones del SEPE en Murcia, Juan Carlos Magarzo García, señala que “de forma generalizada, las principales carencias formativas están relacionadas con la Inteligencia Artificial, Big Data, automatización y robótica, electromecánica y mecatrónica, gestión de producción y consumo; así como con el almacenamiento (gestión de baterías)”.
Montaje de estructura de energía solar térmica por alumnado TándEM 2021-2023
Juan Carlos Magarzo, destaca que
tomando el conjunto de contratos registrados en España en la industria y en la construcción en 2025, las ocupaciones verdes suponen el 10,78 %; y las vinculadas a energía solar, el 6,80 %. En el caso de la comunidad autónoma de Canarias, ambos porcentajes se sitúan en el 11,86 % y en el 5,39 %, respectivamente”.
En lo que respecta a si existe una brecha de falta de mano de obra y cualificación adecuada, afirma que “para reducir la brecha de mano de obra hay que ofrecer una formación y recualificación adecuada, tanto de nivel universitario como de Formación Profesional -más especialmente en este caso, que es donde hay mayor carencia-, así como de cualificaciones profesionales y certificados de profesionalidad. Y fortalecer la orientación laboral y formativa hacia un sector con oportunidades de empleo y con futuro. Asimismo, hay que trabajar en la recualificación y reconversión de profesionales de ocupaciones afines, pero especializándolos en energías renovables. Por ejemplo, adaptando a instaladores de calderas para trabajar en energías renovables. O reconvertir a trabajadores electricistas en general para manejo de energías renovables, así como a instaladores de cubiertas de la construcción en general para que sepan instalar paneles solares”.
El propio Observatorio de las Ocupaciones, en su informe de 2025 de Tendencias del mercado de trabajo en España, identifica como una de las principales necesidades formativas, las relativas a las competencias verdes, -entre las que se encuentra la energía solar-. En este ámbito, los perfiles técnicos más demandados relacionados con la energía solar en nuestro país y que destaca el experto, Juan Carlos Magarzo son, en base a sus distintas áreas:
En la planificación y desarrollo de proyectos fotovoltaicos se precisan:
- Gestores de proyectos de energía solar fotovoltaica.
- Ingenieros de diseño.
- Ingenieros de proyectos.
- Ingenieros de energías renovables.
- Ingenieros industriales y de producción.
- Técnicos en diseño y dimensionamiento FV (CAD/BIM, software de simulación).
- Profesionales de la protección ambiental -conocidos como “ambientólogos”.
En la construcción de las instalaciones, destaca la necesidad de personal especializado en obra pública, en instalación de sistemas de energía solar y en instalación eléctrica y de comunicaciones, tales como:
- Ingenieros en obra civil.
- Ingenieros en electricidad, en electrónica y en telecomunicaciones.
- Montadores-instaladores de placas de energía solar, una ocupación esencial en este sector, muy solicitada y con dificultad de cobertura.
- Electricistas especializados en paneles solares. También presentan dificultad de cobertura.
- Técnicos en instalaciones de producción de energía.
- Topógrafos.
- Técnicos en GIS y análisis territorial.
- Geógrafos.
- Delineantes de obra y estructuras.
- También intervienen ocupaciones transversales, como técnicos en obra pública, operarios de movimiento de tierras, soldadores y montadores de estructuras metálicas; electricistas de la construcción, mecánicos y reparadores de equipos eléctricos; mecánicos y reparadores de equipos electrónicos.
Una vez realizada la infraestructura, Magarzo, destaca que no se necesita mucho personal, “pero sí se requiere personal técnico (normalmente de Formación Profesional) en mecatrónica industrial, manejo telemático y electricidad:
- Técnico/a de mantenimiento de plantas fotovoltaicas.
- Operador/a de planta solar fotovoltaica.
- Técnico/a O&M (operación y mantenimiento).
- Técnico/a de diagnóstico y reparación de inversores.
- Técnico/a de monitorización y control remoto (SCADA).
- Responsable de explotación de planta FV.
- Asset manager fotovoltaico (gestión técnica de activos)”.
Asimismo, en materia de digitalización en energía solar afirma que “están apareciendo ocupaciones emergentes”. Entre ellas destaca:
- Especialista en monitorización digital de plantas.
- Analista de datos energéticos.
- Especialista en mantenimiento predictivo.
- Técnico/a en ciberseguridad de infraestructuras energéticas.
- Desarrollador/a de sistemas de gestión energética.
- Desarrolladores de diseño de redes eléctricas inteligentes.
- Técnicos en inteligencia artificial.
El experto del Observatorio de las Ocupaciones, en este profundo análisis, destaca que “por otra parte, se necesitan ocupaciones no directamente relacionadas con las plantas de energía solar, pero que son necesarias en cuanto a su vinculación con las redes eléctricas y alta tensión”. Entre las principales, enumera las siguientes:
- Ingeniero/a de proyectos Smart Grids
- Instalador/a de líneas eléctricas.
- Técnico/a en baja, media y alta tensión.
- Operador/a de subestaciones eléctricas.
- Empalmador/a de cables eléctricos.
- Electricista de mantenimiento en centrales eléctricas.
En su opinión, también, son especialmente destacables las ocupaciones relacionadas con la gestión, regulación y soporte empresarial, como:
- Project manager de proyectos fotovoltaicos.
- Gestor/a de permisos y tramitación administrativa.
- Técnico/a de normativas energéticas.
- Responsable de compras y logística.
- Técnico/a de aprovisionamiento.
- Analista técnico económico de proyectos.
- Responsable de financiación y reporting energético.
Ahora que ya conocemos cuáles son las ocupaciones emergentes más demandadas relacionadas con las energías renovables, y concretamente con la energía solar, es importante también conocer las competencias y habilidades más requeridas por las empresas para dichos perfiles.
Mantenimiento de instalación fotovoltaica existente, TándEM 2026
Juan Carlos Magarzo, nos proporciona amplia información sobre ellas, destacando para el sector de la energía solar:
Diseño e instalación de plantas de energía solar
Planificación y ejecución de proyectos
Análisis técnico económico y estudios de viabilidad
Seguridad específica (incluida certificación técnica)
Gestión de proyectos de energías renovables
Certificación técnica
Evaluación de impacto ambiental
Integración de renovables en red
Almacenamiento energético
Digitalización y monitorización de instalaciones, redes inteligentes
Mantenimiento preventivo y correctivo, diagnóstico de averías, digitalización del mantenimiento
Automatización
Evaluación técnica y económica de proyectos
Autoconsumo y fotovoltaica distribuida.
Montaje avanzado, técnicas de instalación seguras
Modelado BIM en construcción y rehabilitación
Adecuación a normativa técnica
Tramitación administrativa de instalaciones, normativa energética
Soldadura industrial, calderería, montaje de estructuras, interpretación de planos, certificaciones técnicas
Mecánica, electromecánica y mecatrónica
Aplicaciones SCADA (Supervisory Control And Data Acquisition)
Asimismo, en materia de almacenamiento y distribución de energía:
Redes eléctricas inteligentes (Smart Grids)
Integración de energías renovables en sistemas eléctricos
Análisis técnico económico de infraestructuras energéticas
Gestión de la seguridad y riesgos energéticos
Competencias digitales avanzadas
Normativa energética y ambiental
Electricidad en baja, media y alta tensión
Integración de sistemas eléctricos renovables
Análisis de datos aplicados a energía, redes inteligentes y optimización de sistemas
En cuanto a competencias transversales, así como personales/sociales:
PRL específica para renovables: trabajo en altura, riesgo eléctrico
Idiomas
Planificación y organización del trabajo
Adaptabilidad y aprendizaje continuo en contextos tecnológicos cambiantes
Resolución de problemas con enfoque sostenible
Trabajo en equipo multidisciplinar
Comunicación técnica y concienciación ambiental en el entorno laboral
Finalmente, también destaca, que entre las tendencias de mercado, “a veces se contrata a técnicos “epecistas” (de EPC: una empresa o profesional que se encarga de ejecutar proyectos bajo la modalidad EPC -Engineering, Procurement and Construction-)”, que es un modelo basado en “Engineering (Ingeniería): Realiza el diseño técnico, los planos y los estudios de viabilidad; procurement (Adquisición/Suministro): compra todos los materiales y equipos necesarios (como paneles solares, inversores o turbinas) y construction (Construcción): Ejecuta la obra física, el montaje y la puesta en marcha hasta que la planta está lista para funcionar”, una especie de proyecto llave en mano.
Formación y empleo en energías renovables: antecedentes en La Mareta
La Residencia Real de La Mareta se encuentra en el municipio de Teguise, en la isla de Lanzarote. Fue construida por iniciativa del rey Hussein de Jordania y más tarde cedida al rey Juan Carlos I, hasta que en 1989 se integró en Patrimonio Nacional, en aplicación de la Ley 23/1982, de 16 de junio. Desde entonces, este enclave ha ido ganando peso no sólo por su valor patrimonial, sino también como espacio para acoger iniciativas de interés público.
En esta línea, en 2015, el Consejo de Administración de Patrimonio Nacional firmó un Convenio de Colaboración con la Secretaría de Estado de Turismo del entonces Ministerio de Industria, Energía y Turismo, con el fin de facilitar el uso de la residencia como recurso al servicio de los intereses generales del Estado.
Por su parte, Patrimonio Nacional ya venía trabajando desde hacía años con el Servicio Público de Empleo Estatal, tal y como recuerda el entonces coordinador de los proyectos de Empleo de Patrimonio Nacional, José María García Pacheco. En lo que se refiere a los programas de formación en alternancia con el empleo, García Pacheco señala que todo empezó en 1986 con una Escuela Taller en el Palacio Real de San Lorenzo de El Escorial. A partir de ahí, el modelo, que combina teoría y práctica, se fue extendiendo a otros bienes gestionados por el organismo.
García Pacheco, quien desempeñó un papel clave en la promoción de estos programas, explica que, a principios de 2020, se detecta que La Mareta es uno de los pocos enclaves de Patrimonio Nacional donde aún no se habían desarrollado estas iniciativas, siendo “prácticamente el único bien inmueble y natural en los que se podía gestionar Políticas Activas de Empleo y no se había implantado aún”. A partir de ahí, desde la Presidencia de Patrimonio Nacional, se impulsa un análisis de viabilidad para ver si tenía sentido poner en marcha proyectos de formación en alternancia en La Mareta. El estudio tuvo en cuenta aspectos como la accesibilidad al enclave, la situación del mercado laboral en los municipios cercanos, el clima de la isla o las perspectivas del sector de la construcción. Los resultados dejaron claro que el contexto era complicado, con una situación de alta vulnerabilidad laboral, que además se había agravado con la pandemia.
García Pacheco resume que los resultados apuntaban a que los “proyectos deberían ir dirigidos a impartir una formación teórica en alternancia con el trabajo productivo que permitiera a los alumnos trabajadores adquirir unas competencias profesionales y desarrollar sus destrezas en un ámbito técnico y profesional de apoyo cualificado”. A partir de ahí, se traslada la propuesta al Servicio Público de Empleo Estatal, a través de su Director Provincial en Las Palmas, Pedro Duarte Vázquez, con la idea de poner en marcha dos iniciativas en Lanzarote adaptadas a distintos perfiles de personas desempleadas.
La primera de ellas fue una Escuela Taller dirigida a personas menores de 25 años, centrada en el ámbito de las energías renovables. El programa incluía dos certificados de profesionalidad de nivel 2: Montaje y Mantenimiento de Instalaciones Solares Fotovoltaicas (ENAE0108) y Montaje y Mantenimiento de Instalaciones Solares Térmicas (ENAE0208).
La segunda iniciativa, en modalidad de Taller de Empleo, se dirigió a personas desempleadas mayores de 24 años. En este caso, la formación se centró en el certificado de profesionalidad de Actividades Auxiliares de Viveros, Jardines y Centros de Jardinería (AGAO0108). Asimismo, tal y como indica García Pacheco, “además de esta formación acreditable oficialmente, también se impartió la necesaria para que los alumnos trabajadores pudiesen obtener el carné de tratamientos fitosanitarios, trabajos culturales en palmera y de manipulador de aguas embalsadas”.
Cierre proyecto TándEM 2023 por el Delegado de Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana Padrón, y el Director Provincial del SEPE en Las Palmas, Pedro Duarte Vázquez
García Pacheco añade que “los resultados de ambos proyectos fueron altamente satisfactorios y especialmente el de energías renovables. De los 11 demandantes de empleo que participaron en el proyecto, 10 de ellos obtuvieron ambos certificados de profesionalidad con la acreditación total, todos ellos se insertaron laboralmente y tres, no solo trabajaban, sino que a la vez cursaron los estudios de Técnico Superior en Sistemas Electrotécnicos. Ante este magnífico resultado, en fecha 30 de diciembre de 2025, ha iniciado un nuevo proyecto de energía solar para un total de catorce personas alumnas trabajadoras”.
Caso de estudio: proyecto TándEM ‘La Energía Solar’
El proyecto TándEM ‘La Energía Solar’, desarrollado en la Residencia Real de La Mareta, se enmarca en el Programa Experiencial de Empleo TándEM impulsado por el Servicio Público de Empleo Estatal en colaboración con Patrimonio Nacional. Su puesta en marcha a finales de 2025 responde a la continuidad de experiencias anteriores en este enclave y a la necesidad de reforzar la formación en energías renovables.
Desde el punto de vista institucional, Patrimonio Nacional actúa como entidad promotora y beneficiaria del programa, dentro de los convenios de colaboración establecidos con el Servicio Público de Empleo Estatal para el desarrollo de políticas activas de empleo. Este modelo permite combinar formación y empleo en entornos reales. Como señala la Jefa de Servicio de Escuelas Taller y Talleres de Empleo del SEPE, María Aránzazu de la Escalera Barbudo, “el programa experiencial TándEM no ha dejado de evolucionar. La antigua estructura de este programa, llamado Escuelas Taller, Casas de Oficios y Talleres de Empleo, se configuró como un programa público que combinaba por primera vez, empleo y formación en un entorno productivo real, con el objeto de mejorar la empleabilidad de las personas en desempleo y no ocupadas, mediante la realización de proyectos de interés general y social en cualquier ámbito de actividad. En estos proyectos las personas alumnas trabajadoras desempeñaban un trabajo efectivo que les permitía adquirir formación profesional para el empleo, relacionada directamente con dicho trabajo, y experiencia profesional, de forma que procurase su cualificación profesional y favoreciese su inserción laboral. Esta estructura ha dado paso a los Programas Experienciales TándEM. Este nuevo enfoque mantiene la esencia de «aprender trabajando», pero se orienta hacia los retos de la economía actual, con un fuerte peso fundamentalmente en la sostenibilidad medioambiental y la digitalización. Bajo el lema “Aprender trabajando, trabajar aprendiendo”, se abordan intervenciones significativas en el patrimonio cultural y natural de España (en este caso, en un lugar tan privilegiado como es el complejo-palacete La Mareta) ya que su objetivo fundamental es que estos proyectos respondan preferentemente a la recuperación o promoción del patrimonio artístico, histórico, cultural o natural, la rehabilitación de entornos urbanos o naturales, la eficiencia energética y las energías renovables, y en todo caso, a las necesidades del mercado, así como cualquier otra actividad de utilidad pública o de interés general y social que permita compatibilizar el aprendizaje formal y la práctica profesional en el puesto de trabajo”.
El proyecto de La Mareta tiene una duración total de 18 meses y está dirigido a 14 personas jóvenes desempleadas de entre 18 y 29 años, inscritas en el Sistema Nacional de Garantía Juvenil. El itinerario formativo se centra en la obtención del certificado de profesionalidad en Montaje y Mantenimiento de Instalaciones Solares Fotovoltaicas (ENAE0108), vinculado directamente a un sector clave de la economía verde.
Visita de seguimiento de la Dirección Provincial del SEPE de Las Palmas a participantes proyecto TándEM ‘La Energía Solar’, marzo 2026
En cuanto a la metodología, De la Escalera Barbudo explica que los programas experienciales Tándem “tienen dos fases: una exclusivamente de formación, donde adquieren las competencias y capacidades necesarias para desarrollar una ocupación, y una segunda fase contractual, donde ponen en práctica estos conocimientos y donde adquieren las competencias y capacidades necesarias para desarrollar esa ocupación el día de mañana”.
Este enfoque se apoya mucho en el acompañamiento del equipo docente. Así, el Director Técnico del Programa Experiencial Tándem ‘La Energía Solar’, José Casal Sánchez, explica que “se aprende haciendo. El alumnado no solo estudia cómo funcionan las instalaciones solares, sino que participa directamente en su montaje y mantenimiento. Esto hace que el aprendizaje sea mucho más completo y útil de cara el empleo”.
Desde el sector empresarial también se insiste en la necesidad de ajustar mejor la formación al mercado. El gerente de Teican Medioambiental, Christian López, subraya que “existe una brecha importante” entre la formación actual y las necesidades de las empresas del sector. Según explica, “normalmente acogemos entre 4 y 6 alumnos todos los años de ciclos formativos en energías renovables. Notamos muchas carencias en conocimientos en el campo fotovoltaico, nos sorprende que gran parte del temario se centre en solar térmica y eólica, tecnologías que a nivel doméstico y empresa apenas se usan y no tienen salida. Tardamos meses en formar a un trabajador aun habiendo hecho el ciclo específico, no sólo a nivel práctico de montaje sino a nivel de conocimientos”. En su opinión, “sería necesario incorporar conocimientos en materia de almacenamiento de energía y Smart grids, casos prácticos de puesta en marcha con las principales marcas del sector, normativa de autoconsumo, comunidades energéticas, autoconsumo colectivo y venta a Red”. Concluye que apostaría por “una buena formación fotovoltaica y eléctrica que es lo que está demandando principalmente el mercado”. La formación y la práctica que se imparten en este proyecto, pretenden cubrir estos nuevos retos que señala el experto, vinculándolas a la realidad que demanda el mercado.
Los objetivos del proyecto TándEM se mueven en dos direcciones. Por un lado, mejorar la empleabilidad de las personas participantes. Por otro, contribuir a la mejora de las infraestructuras de la residencia mediante la ejecución de actuaciones de eficiencia energética y energías limpias.
El trabajo se desarrolla en espacios reales de la propia residencia, lo que da al proyecto un carácter muy práctico. En este sentido, Casal Sánchez señala como reto que “trabajar en instalaciones reales siempre tiene sus desafíos. Cada sistema es diferente y a veces surgen imprevistos que no aparecen en los libros. También influyen factores como el clima, estado de la instalación o lo fácil (o difícil) que sea acceder a ella”.
Resultados e impacto. Innovación en políticas activas de empleo
Los resultados de los proyectos TándEM en La Mareta muestran que este modelo funciona como herramienta de inserción laboral en el sector de las energías renovables.
En la edición anterior de la Escuela Taller en energías renovables, se alcanzó una inserción del 100%. Una de esas alumnas, Yanara Medina, destaca que “lo recomendaría sin dudarlo. Es una experiencia muy completa, no te enseñan solo lo teórico, se aseguran de que lo has entendido y te enseñan la parte práctica como si estuvieras en la vida real. No te tratan como si fueras un robot y tuvieras que aprender las cosas de una manera, no. Se aseguran de que aprendas a detectar y corregir fallos”. Esta valoración coincide con las impresiones que tiene hasta la fecha Jaqueline Díaz Barrios, actual participante del TándEM: “mi experiencia hasta ahora está siendo positiva, no solo porque me siento cómoda y estoy disfrutando del proceso, sino también porque me genera interés y curiosidad. Al principio no tenía muy claro qué esperar de este TándEM, pero a medida que avanzamos, todo va cogiendo forma. Empezar a desarrollar y aplicar algunos conocimientos hace que aumenten mis ganas de seguir aprendiendo. Actualmente, lo que más destaco es la posibilidad de llevar la teoría a la práctica, lo que ayuda a mejorar en ambos aspectos. A medida que voy adquiriendo los conocimientos del certificado (aprendiendo el oficio), también estoy obteniendo habilidades como la organización del trabajo, el uso de herramientas y la forma de realizar el trabajo de manera más óptima”. Al preguntarle cómo imagina su futuro profesional después de esta experiencia, responde: “me resulta difícil responder con precisión, pero sí considero que esta experiencia puede abrirme muchas puertas. Me imagino un futuro con muchas oportunidades y con la capacidad de elegir el camino que quiera seguir, que para mí es lo más importante. A corto plazo, me veo trabajando en el ámbito de la electricidad y las instalaciones fotovoltaicas, con el objetivo de seguir formándome y ganando experiencia. A largo plazo, no descarto la posibilidad de emprender por mi cuenta”.
En el plano técnico, el proyecto actual incorpora actuaciones como la modernización de instalaciones eléctricas, la mejora de la iluminación, preparación para recarga de vehículos eléctricos e instalaciones de energía solar. Todo ello contribuye a mejorar la eficiencia energética de la residencia.
Participantes del proyecto Tándem 2026 muestran los conocimientos adquiridos en la fase de formación
Desde una visión más global, el impacto del programa se ve tanto en la mejora de la empleabilidad como en la transición hacia un modelo energético más sostenible.
Además, como señala De la Escalera Barbudo, “en estos 40 años, el SEPE ha financiado 30.000 proyectos para más de 1.200.000 personas, logrando tasas de inserción superiores al 50% y una valoración de los alumnos que roza el sobresaliente en términos de utilidad para su empleabilidad”.
Conclusiones
La transición energética ya es una realidad en España y en Europa, impulsada por leyes y planes como la Ley 7/2021 de Cambio Climático y el PNIEC 2023-2030. Las energías renovables, especialmente la solar, están creciendo con fuerza y se han convertido en un sector clave.
El problema es que este crecimiento no va siempre acompañado de personal suficientemente formado. Falta mano de obra cualificada en el ámbito técnico de las renovables, lo que hace necesaria la formación específica y la recualificación.
En este contexto, el proyecto TándEM ‘La Energía Solar’ de La Mareta es un buen ejemplo de cómo la formación y el empleo pueden ir de la mano. Las personas participantes aprenden una profesión trabajando en un entorno real, mejorando así sus posibilidades de encontrar empleo.Los resultados de experiencias anteriores muestran que este modelo funciona y se ajusta bastante bien a las necesidades del mercado laboral.
En definitiva, los programas TándEM ayudan a responder a dos retos a la vez: avanzar en la transición energética y mejorar la empleabilidad en un sector en pleno crecimiento.